A veces no hay tiempo para un proceso largo: un tema de salud, la familia, un socio que se quiere ir, o simplemente que usted ya no puede más. Vender rápido es posible, pero conviene hacerlo con cabeza para no dejar dinero sobre la mesa.
Lo que de verdad acelera una venta
- Tener los papeles listos desde el primer día: impuestos, P&L, lista de ajustes, equipos, contrato del local y contratos con clientes.
- Un precio realista. Pedir de más es lo que más atrasa una venta.
- Un comprador que decida. Un comprador directo con fondos evita meses de anuncios y la incertidumbre de la aprobación del banco.
- Términos sencillos sobre el pago y su transición.
- Responder rápido a las preguntas del comprador.
- Un plan para la licencia si usted es el calificador.
Lo que la frena
- Libros que no cuadran con las declaraciones de impuestos.
- No tener claro de quién son los equipos o el local.
- Deudas sorpresa, permisos abiertos o licencias vencidas.
- Un contrato de alquiler que el dueño del local no quiere ceder.
Cuide el precio
Si vende rápido a un solo comprador hay menos competencia, así que tenga primero su propia idea del valor (pruebe la calculadora) y que su abogado y contador revisen la oferta. A veces aceptar parte en financiamiento del vendedor sube el precio total sin atrasar nada.
Si es dueño del local
Podemos comprar el inmueble junto con el negocio o alquilárselo, lo que puede simplificar todo. Vea vender con bienes raíces.
Si el tiempo apremia, llámenos al (305) 812-9445 y díganos su fecha límite. Le diremos con honestidad si podemos cumplirla.
Esta guía es información general, no asesoría legal, fiscal ni financiera. Consulte a su propio abogado y contador.